Monthly Archives: February 2014

Mexico’s e-priests

Relatively recent surveys show that Mexico’s Catholic clergy are increasingly relying on internet sources as a basis for their sermons, the so-called Mexico’s e-priests.

Surveys conducted between November 15 of 2009 and February 28 of 2010, by Università della Svizzera Italiana (Lugano, Switzerland), in collaboration with the School of Church Communications of the Pontifical University of the Holy Cross (Rome), and supported by the Congregation for the Clergy (Rome) revealed a high propensity among Mexican clergy to use the internet services when preparing pastoral work. Although surveys do not respond how many priests do use internet, there are several important insights.

The surveys included 4,992 worldwide Catholic priests and 362 Mexican priests, age mean of 47 years old; 18 percent of Mexico’s surveyed clergy belongs to religious orders and the remaining 82 percent is diocesan clergy, with a general priesthood year mean of 17. The survey, only conducted among those priests who use the internet, reveals that Mexican e-priest are very in favor of new technologies and they are taking advantage of the internet: 92 percent of Mexican clergy have daily access to the internet and 7 percent reports weekly access to the web.

The Mexican e-priests also hold additional devices “to get connected”, such as a laptop (89 percent), a desktop (75 percent), a cell phone (91 percent), and mp3 players (53 percent). One third of Mexico’s e-priests employ the internet to prepare daily homilies, a higher percentage when compared to the 14 worldwide percent, and 44 percent use internet to prepare Sunday sermons, in line with the 46 worldwide percent.

Additionally, 86 percent of e-priests in Mexico consider the internet to be a useful news source, and 76 percent considers the internet a useful tool to support parishes’ activities, a higher value than the 61 worldwide percent.

Finally, 78 percent of Mexico’s e-clergy believes that new technologies help to train seminarians, whereas the worldwide percentage drops to 64. More interestingly, 45 percent of Mexico’s e-priests pray using their handheld devices once a week (loading the Liturgy of the Hours through a portable device), a higher proportion when compared to the 35 worldwide percent. The numbers regarding access and contacts with other priests through social networks, however, resemble the worldwide trend.

In sum, available church resources on the web are widely used among Mexico’s e-priests. Although this survey did not answer how many priests use the internet, at least among those who use the web, there are notable differences between Mexico’s e-priests when compared to the world percentages. Thus, this evidence seems to suggest that homilies, sermons, and bishops’ information available at the web would be widely used by Mexico’s e-priests.


Los nuevos cardenales del papa Francisco

El pasado 22 de febrero de 2014 se celebró el primer consistorio del papa Francisco. Los consistorios son reuniones presididas por el papa donde se eligen nuevos cardenales. Conforme a las disposiciones contenidas en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, los cardenales, entre otras funciones, tienen la de elegir al sucesor del papa por voto personal y secreto. Pero como se sabe, no todos los cardenales pueden votar, sólo aquellos que son cardenales electores, es decir, aquellos quienes tengan menos de 80 años.

En este breve texto se explorarán dos factores de relativa importancia en los consistorios que han sido presididos por los últimos tres papas: la edad de los cardenales recién nombrados y el número de cardenales seleccionados por cada papa. Estos indicadores arrojan luces sobre la influencia de los papas anteriores en la integración actual de los órganos de decisión de la iglesia.

La selección de cardenales aunque varía por el énfasis que se pone en algunas regiones del mundo (el papa Benedicto XVI eligió más cardenales europeos por ejemplo, el 58 por ciento de sus cardenales nuevos, como lo contabilizó el Pew Center aquí http://www.pewresearch.org/fact-tank/2014/01/21/geography-of-catholics-and-cardinals/), presenta algunos rasgos comunes, como la edad de los nuevos cardenales, que en los últimos 35 años ha variado de 59 a 70 años, pues nunca han sido electos como cardenales clérigos mayores a los 70 años.

En los 9 consistorios presididos por el papa Juan Pablo II, el promedio de edad de los cardenales recién nombrados fue de 65.2 años, mientras que en los cinco consistorios presididos por el papa Benedicto XVI y el primero que le tocó al papa Francisco el pasado 22 de febrero, el promedio de edad fue de 67 años. Esto sugiere que se les da un margen de alrededor de diez años para en su caso, poder votar.

Destaca que los primeros cardenales nombrados por el papa Juan Pablo II entre 1979 y 1985 fueron menores a los 63 años, pero a partir de 1988 y hasta 2001 fueron electos nuevos cardenales mayores a los 66 años. Fue hasta el último consistorio de Juan Pablo II cuando se volvieron a elegir cardenales más jóvenes, como se aprecia en la gráfica 1.

Gráfica 1

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El papa Benedicto XVI eligió cardenales mayores a los 67 años e incluso cercanos a los 70 años en el consistorio de noviembre de 2010. Sin embargo, para su última oportunidad de incidir en la composición del colegio cardenalicio en octubre de 2012 (en ese 2012 se celebraron dos consistorios, uno en febrero y otro en octubre) el papa eligió a cardenales cuyo promedio de edad era menor a los 64 años, como también lo muestra la gráfica 1. Finalmente, el promedio de edad de los cardenales nuevos seleccionados por el papa Francisco es de 67 años.

Otro aspecto que destaca de los consistorios es que el número de nuevo cardenales ha variado entre 6 y 38, destacando los 6 cardenales nuevos seleccionados por papa Benedicto XVI en octubre de 2012 y los 38 nombrados por el papa Juan Pablo II en febrero de 2001. El papa Juan Pablo II nombró en promedio 23 cardenales por consistorio, mientras que el papa Benedicto XVI nombró a 14.8, y el papa Francisco en su primer consistorio ya ha nombrado a 16 cardenales nuevos, como se muestra en la gráfica 2.

Gráfica 2

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Como bien se sabe, el tiempo que dura el papado es un factor que sin duda incrementa las posibilidades de incidir en la composición del colegio cardenalicio. Los más de 26 años del papado de Juan Pablo II le permitieron seleccionar a 208 cardenales, mientras que los casi 8 años del papado de Benedicto XVI implicaron que pudiera seleccionar a 74 nuevos cardenales, como se aprecia en la tabla 1.

Tabla 1

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Finalmente, debe decirse que después del 22 de febrero de 2014, el colegio cardenalicio queda con 122 electores de un total de 218 cardenales, como lo muestra David Cheney en su afamado sitio sobre la iglesia (http://www.catholic-hierarchy.org/).  Entre los cardenales electores, es decir, los menores a 80 años, 41 fueron electos por Juan Pablo II y su promedio de edad es de 74 años, representando el 34 por ciento. 65 electores fueron seleccionados por Benedicto XVI con un promedio de edad de 71 años y representan el 53 por ciento del colegio cardenalicio. Finalmente los 16 nominados por Francisco con 67 años en promedio representan el 13 por ciento. Como se puede suponer, ya se vislumbran las primeras recomposiciones en los órganos institucionales de la iglesia con la llegada de un nuevo papa. Veremos si esta recomposición empieza a influir en otros temas.


¿Quiénes favorecen la legalización de la mariguana en la ciudad de México?

A raíz de la propuesta para modificar la regulación sobre clasificación y cultivo de la mariguana, la cual se ha estado discutiendo en semanas recientes en la Ciudad de México, resulta pertinente explorar el perfil demográfico de los ciudadanos que apoyan su legalización, particularmente en género, educación, edad, ingreso y frecuencia de acceso a internet.

Desde hace algunos años han existido diversas propuestas para legalizar consumo y cultivo de mariguana, pero la última presentada en la Asamblea Legislativa del DF y en el Senado (su infografía aquí https://twitter.com/BuenMadrazo/status/436522201781530625/photo/1) ha resultado de especial interés.

Las reacciones a favor y en contra por parte de las élites intelectuales e incluso religiosas no se han hecho esperar. Una crítica respecto a posible dilemas de claridad aquí (http://www.animalpolitico.com/blogueros-plata-o-plomo/2014/02/19/manual-para-legalizar-la-mariguana/#axzz2tcGyTPVm).  Por su parte, la Arquidiócesis de México a través de su vocero ha expresado su enfático rechazo, pues considera que la iniciativa “tolera y promueve una sociedad adicta” (baste decir que el pasado 2 de febrero el semanario católico Desde la Fe tituló su editorial sobre este tema como “Ciudad Pacheca”). Adicionalmente, la propia iglesia señaló que la iniciativa le resulta poco clara, “pues por un lado se dice se acotaría al uso médico y, por otro, que podría tolerarse el cultivo de plantas para uso personal” (http://www.siame.mx/apps/info/p/?a=11553&z=32). Más allá de las consideraciones a favor y en contra, conviene detenernos a explorar qué dice la opinión pública al respecto.

Diferentes casas encuestadoras han hallado que el porcentaje de ciudadanos que favorece la legalización de la mariguana está entre un quinto y un cuarto de la población, como se muestra en estos estudios realizados por Parametría en agosto de 2013 (http://www.parametria.com.mx/carta_parametrica.php?cp=4572), donde los jóvenes destacan por su alto nivel de aprobación en comparación con los adultos.

Por su parte, el periódico Reforma en febrero de este año mostró que un cuarto de los habitantes de la ciudad de México está de acuerdo en que se permitan las tiendas de mariguana en el DF (http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/wp-content/uploads/2014/02/Mariguana1.png). Desde agosto de 2013 Reforma también encontró que alrededor de un cuarto de los capitalinos son quienes aprueban la distribución, venta y consumo de mariguana (http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/wp-content/uploads/2013/08/legalizacion.png).

Aunque sólo 25 por ciento aprueba la legalización de la mariguana “en general”, cuando se pregunta por la legalización para usos medicinales, la aprobación llega a los dos tercios, sea en el DF o sea a nivel nacional, según halló Parametría en agosto de 2013. Todo lo anterior sugiere que para los ciudadanos pareciera existir una diferencia entre la legalización de la mariguana “en general” y su legalización para usos medicinales.

En este debate resulta pertinente explorar el perfil de los ciudadanos que apoyan su legalización, con base en una encuesta relativamente reciente levantada en la Ciudad de México, en noviembre de 2013 por la empresa Varela y Asociados, que gentilmente accedió a facilitarme las tablas cruzadas necesarias para escribir este breve texto. La encuesta utilizada fue levantada en vivienda y se realizaron 600 entrevistas (http://www.varelayasociados.com.mx/).

Según la encuesta de Varela y Asociados, 24 por ciento de los capitalinos aprueba la legalización de la mariguana, mientras que 66 por ciento aprueba su legalización para usos medicinales. Para contrastar, agregué otra medición, si los entrevistados aprobarían la legalización de cocaína. Quienes favorecen dicha medida son el 7 por ciento.

En términos de género, llama la atención que entre los hombres, 30 por ciento aprueba la legalización de la mariguana “en general” y 72 por ciento su uso para propósitos medicinales. Entre las mujeres los porcentajes de aprobación son menores, 17 por ciento “en general” y 60 por ciento para fines medicinales. Asimismo destaca que no existe diferencia respecto a la cocaína, 7 por ciento en ambos grupos aprobarían su legalización.

Como se podría esperar, una mayor educación puede estar asociada con una mayor liberalización, como se observa en la gráfica 1. Quienes sólo cuentan con educación primaria aprueban menos la legalización en comparación con quienes pudieron acceder a la universidad. Esto se refleja en las tres mediciones sobre legalización: mariguana “en general”, donde la diferencia entre primaria y universidad es de 26 puntos; para uso medicinal, donde la diferencia es de 15 puntos; y cocaína, donde la diferencia es de 8 puntos.

Gráfica 1

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Como ya se adelantaba, los jóvenes son el grupo más afín a la legalización, mientras que los adultos mayores son quienes menos la favorecen, como se muestra en la gráfica 2. Las diferencias nuevamente son notables, de 23 puntos para mariguana “en general”, de 20 puntos para usos medicinales y de 5 puntos en cocaína.

Gráfica 2

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El ingreso resulta otro indicador demográfico que presenta notables diferencias en el tema, como se aprecia en la gráfica 3. Los ciudadanos de menores ingresos (1,600 pesos al mes) son quienes menos favorecen la legalización, mientras que aquellos que ganan diez veces más (16,001 pesos en adelante) son quienes decididamente apoyan estas medidas. La diferencia entre los de menos recursos y los de mayores ingresos es de 36 puntos respecto a legalización “en general”, de 15 puntos para usos medicinales y de 9 puntos respecto a cocaína.

Gráfica 3

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Por último, el acceso a internet también parece jugar un papel en este tema, pues como se sabe, el acceso frecuente a internet está asociado con una menor edad y mayores niveles de ingreso y escolaridad. Lo relativamente novedoso es que pareciera existir una diferencia importante entre quienes usan el internet diariamente y quienes lo usan con menor frecuencia. En la gráfica 4 se muestra que quienes acceden diariamente a internet son quienes más favorecen la legalización. Las diferencias entre usar internet todos los días y nunca usarlo son muy parecidas a las halladas en educación.

Gráfica 4

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En conclusión, pareciera que el perfil de los capitalinos que apoyan la legalización de la mariguana “en general”, de la mariguana para usos medicinales, y de la cocaína resulta claro. Se trata de hombres, de los más educados, esencialmente con estudios universitarios; de los jóvenes, es decir, los menores a 30 años, de quienes cuentan con mayores recursos y de quienes acceden diariamente a internet. Este es el perfil de quienes más simpatizan con la legalización. Por supuesto, habría que explorar si este perfil, que parece razonable en la ciudad de México, se repite en otras entidades, o si se replica a nivel nacional. Asimismo, queda por explorar si existen algunos otros rasgos demográficos que ayuden a seguir definiendo el perfil de los ciudadanos que apoyan la legalización de las drogas aquí analizadas.


Código para automatizar la obtención de datos usando R

Este post, cuyo crédito corresponde por entero a Isaura Espinosa de los Monteros (pasante de Ciencia Política y Relaciones Internacionales del ITAM en la ciudad de México), busca sistematizar la obtención de datos de internet, a través de un proceso mucho menos cansado que el fastidioso “copiar y pegar” celda por celda en una hoja de cálculo. El paquete estadístico que se utiliza es R. Vale la pena leerlo.

El blog de CiPol

por Isaura Espinosa de los Monteros

Esta entrada busca mostrar una manera de sistematizar la obtención de datos de internet, a través de un proceso mucho menos cansado y falible que el fastidioso proceso de copiar y pegar, celda por celda en Excel. La herramienta que se utilizará es R, no sólo porque dentro de sus ventajas está el hecho de que es gratis (lenguaje que puedes obtener ), sino porque es completamente programable, lo que brinda flexibilidad para realizar funciones especializadas. Los principales comandos que usaré para crear el código son gregexpr y gsub. Éstos serán útiles para identificar patrones dentro del texto que conforma el código fuente de la página de internet que contiene la información deseada, hacerles modificaciones pertinentes y extraerlos.

La aplicación que le daré a este proceso será la creación de una base de datos con la totalidad de proposiciones hechas por los diputados de la…

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The religiously unaffiliated in Mexico: a portrait

Demographic characteristics of those citizens who do not profess any religious affiliation and their attitudes toward politics are usually understudied in the religion and politics literature with few exceptions (Bolce and De Maio 2007). Generally relegated to a reference category in statistical models (even in my own research), the religiously unaffiliated are gaining some presence in an overwhelming Catholic country, such as Mexico, where 82 percent of Mexicans are Catholics (the 2010 census) and 48 percent attend mass every week (the 2010 ENVUD surveys). According to the 1960 census, less than one percent of Mexicans reported no religious affiliation at all, whereas in the 2010 census almost five percent of Mexicans reported being religiously unaffiliated.

The religiously unaffiliated are currently concentrated in the South of Mexico, in states such as Quintana Roo, Chiapas, Campeche, and Tabasco, as shown in graph 1. They also live in Northern states, such as Baja California, Chihuahua, Sinaloa, and Tamaulipas. All these states and few others exceed the national mean of five percent. In contrast, citizens who profess no religion are barely present in states in which the Cristero War* took place, such as Zacatecas, Guanajuato, Jalisco, and Aguascalientes among others.

Graph 1

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The five percent of Mexico’s religiously unaffiliated are a modest figure when compared to one-fifth of the U.S. public, according to the Pew Research Religion and Public Life Project in this report released in October of 2012 (http://www.pewforum.org/2012/10/09/nones-on-the-rise/).  Demographics of the Mexicans who do not identify with any religion, also called “nones”, are a noteworthy topic to study, but given the size of this group, characteristics at the individual level through surveys are hard to capture using a standard sample size (around 1,500 respondents). The 2010 ENVUD surveys however included a massive number of face-to-face interviews across Mexico: 15,910 employing a sampling design which is representative at the state level. The ENVUD surveys** were administered in November of 2010 by different polling firms. The questionnaire included religious affiliation, demographics, and attitudes toward politics, among other topics.

The following tables compare the percentage of “nones” and the national proportion of several demographic characteristics. Mexico’s unaffiliated respondents are better described as single and educated men, who are urban dwellers, generally young independent voters, who rarely attend church. As shown in table 1, 60 percent of nones are men and 40 percent women, when compared to the fifty-fifty national distribution on gender according to the 2010 ENVUD surveys. Interestingly, the greater differences in civil status are leading by singles rather than by living together couples, then separated and divorced respondents, those who experienced widowhood, and then respondents who are married, status in which the nones are 17 percent behind the national proportion, as anyone could expect.

Table 1

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Regarding education, table 2 shows a very expected trend, additional years of education seem to increase the proportion of unaffiliated, especially among those respondents who attend high school and those who received college education.

Table 2

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Places in which respondents live also present some differences, as shown in table 3. The proportion of urban dwellers among the unaffiliated is five points greater than the national proportion of urban dwellers, and five points lower than the proportion of rural residents. Regarding frequency of attendance to religious services, weekly attendance is low among Mexico’s nones, but along similar levels when compared to the US (almost 7 percent in 2007). The most remarkable difference emerges from those Mexican unaffiliated who almost never go to church, around 90 percent, whereas seldom attendance among nones in the US is around 70 percent. In short, these numbers suggest that Mexico’s nones do not attend church in intermediate levels, they massively do not attend. Although this last result seems obvious, comparative perspective makes clear than Mexican unaffiliated are definitely far away from churches.

Table 3

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Age cohorts behave in the expected way, as shown in table 4. The proportion of younger respondents among nones is greater than the national proportion of younger respondents by eleven points. These differences start to reverse from contemporary adults (36-45 years old) to senior citizens (66+).

Table 4

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Regarding politics, one would expect more “leftists” and less right-of-center wing supporters among the religiously unaffiliated. Table 5 however suggests that Mexico’s nones are not more leftists than the national proportion of the Democratic Revolution Party (PRD) identifiers –the PRD is a center-left political party, which has been very close to win presidential elections (1988 under the logo of the Socialist Mexican Party, and in 2006 in alliance with two other minor leftist parties).

Certainly, nones identify less with the right-of-center wing, such as the Revolutionary Institutional Party (PRI) –as mentioned, the PRI is a right-of-center political party, the former authoritarian ruler, currently back in office at the national level, and the National Action Party (PAN) –the PAN is a right-of-center political party as well, which ruled the country the last two presidential terms (2000-2012). Thus, Mexico’s nones are not only less partisans but also more independents. In 2010, the main proportion of nones remained as independents, 64 percent, exceeding by 17 points the national proportion.

Table 5

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Finally, there is a report made by the INEGI (Mexico’ statistics agency), in which there are some demographics of the religiously unaffiliated using the 2010 census data (see page 10, http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/censos/poblacion/2010/panora_religion/religiones_2010.pdf). Descriptive statistics or statistical analysis about those citizens who do not report any religious affiliation in Mexico, taking advantage of surveys, seem to remain an uncommon practice among religion and politics scholars, or among magazines and newspapers editors, who essentially center their focus on census data. I hope this brief portrait would be useful to new studies about Mexico’s religiously unaffiliated taking full advantage of available massive surveys.

* The Cristero War was a popular uprising against President Calles’ anti-church policies (1926-1929) in which Calles expelled bishops and priests imposing anticlerical laws, and sponsored a “Mexican Catholic Church” using federal funding. Mexico’s bishops however did not take any leading role when compared to other actors, such as the National League in Defense of Freedom of Religion, or peasants, and the rank and file citizens from the Bajío region and other states, who fought the federal government because the high clergy went on strike, closing churches, and then, provoking the impossibility of getting confessions, communions or a simply celebration of mass. These peasants, in name of Christ the King (that’s why people called them cristeros) fought the federal forces from 1926 to 1929, when the concordat between the government and the church finally took place (Meyer 1973).

** The 2010 ENVUD surveys come from a collective effort among different polling firms, Banamex, Fundación Este País, and private sponsors. Principal investigators: Alberto Gómez, Federico Reyes Heroles, and Alejandro Moreno. The ENVUD Executive Board: Albo, Beltrán, Berumen, Bohórquez, Estévez, Iglesias, Ruvalcaba, and Zavala. Polling firms: Ipsos-Bimsa in Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Colima, Distrito Federal, Durango, Guerrero and Oaxaca; Mercaei in Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas and Veracruz; Nodo-Wmc in Campeche, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, San Luis Potosí, Tlaxcala and Zacatecas; and Pearson in Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Michoacán, Morelia, Puebla, Quintana Roo and Yucatán.  Berumen dealt with sampling design and data validation. Survey information is available at: http://www.banamex.com/en/conoce_banamex/quienes_somos/prensa/2011/29_septiembre.htm  and http://estepais.com/site/wp-content/uploads/2011/04/Banamex.pdf

References:

Bolce, Louis and Gerald De Maio. 2007. “Secularists, Antifundamentalists, and the New Religious Divide in the American Electorate”. in Wilson, Matthew J. From Pews to Polling Places: Faith and Politics in the American Religious Mosaic. Washington, DC: Georgetown University Press.

Meyer, Jean. 1973. La Cristiada. México City: Siglo XXI.


Reelection issues in new Mexico’s electoral reform

I received some questions regarding reelection issues in this new electoral reform by colleagues from the US, due to conflicting reports out there on the reelection/no-reelection issue (as many may know, the no consecutive reelection rule took place in 1933). An additional question is how to understand the role political parties will play in deciding if someone can be reelected or not. Although my answers are far from complete, I want to offer a potential interpretation of the new rules.

The new provisions (passed in December of 2013, and officially sanctioned and published in February of 2014) just regulate term limits. Specific dates when the provisions start to rule political life are mentioned in the so called “transitorios” (sections thereof, usually regulating specific logistics, also called “transitory articles of the Constitutional Amendments”). Please find below reelection regulations, and then the corresponding “transitorio”. In short, term limits for federal and local legislators are 12 years, and for mayors are 6 years. Reelection for federal legislators will start until 2018. In the case of local legislators and mayors, restrictions discard current local deputies and mayors to get reelected. Specific dates will depend on which years Mexico’ states hold local elections. In sum, the new reelection rule may benefit the next generation of local deputies and mayors, not the current one.

Reelection of the members of House and the Senate:

 Artículo 59. Los Senadores podrán ser electos hasta por dos periodos consecutivos y los Diputados al Congreso de la Unión hasta por cuatro periodos consecutivos. La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato.

 DÉCIMO PRIMERO.- La reforma al artículo 59 de esta Constitución será aplicable a los diputados y senadores que sean electos a partir del proceso electoral de 2018.

 [Article 59. Senators would be elected to two consecutive terms and Deputies for up to four consecutive terms. Nomination shall be conducted by the same party or by any political party who ran in the coalition which they have been nominated, unless legislators have resigned or lost their party membership before the first half of their term.
ELEVENTH .- Reform of the Article 59 of this Constitution shall apply to deputies and senators who are elected from the 2018 elections.]

[Translated by the author]

Reelection of local deputies:

 Artículo 116. …

I. …

II. …

Las Constituciones estatales deberán establecer la elección consecutiva de los diputados a las legislaturas de los Estados, hasta por cuatro periodos consecutivos. La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato.

 DÉCIMO TERCERO.- La reforma al artículo 116 de esta Constitución en materia de reelección de diputados locales, así como a diputados a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, no será aplicable a los legisladores que hayan protestado el cargo en la legislatura que se encuentre en funciones a la entrada en vigor del presente Decreto.

[ Article 116. …

I. …
II. …
State Constitutions must establish reelection of local deputies to the legislatures of the States, for up to four consecutive terms. Nomination shall be conducted by the same party or by any political party who ran in the coalition which they have been nominated, unless legislators have resigned or lost their party membership before the first half of their term.
THIRTEENTH .- Reform of the Article 116 of this Constitution on reelection of local deputies and deputies to the Legislative Assembly of Mexico City, shall not apply to legislators who have took their seats in the legislature that is in functions to the entry into force of this Decree.]

[Translated by the author]

Reelection of Mayors:

 Artículo 115. Los estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano,  representativo, democrático, laico y popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa, el municipio libre, conforme a las bases siguientes:

I. …

Las Constituciones de los estados deberán establecer la elección consecutiva para el mismo cargo de presidentes municipales, regidores y síndicos, por un período adicional, siempre y cuando el periodo del mandato de los ayuntamientos no sea superior a tres años. La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato.

 DÉCIMO CUARTO.- La reforma al artículo 115 de esta Constitución en materia de reelección de presidentes municipales, regidores y síndicos no será aplicable a los integrantes que hayan protestado el cargo en el Ayuntamiento que se encuentre en funciones a la entrada en vigor del presente Decreto.

 [Article 115. The States shall adopt for their internal government, the popular, representative, democratic, laic and republican form of government, having as the basis of their territorial division and political and administrative organization the Free Municipality, in accordance to the following principles:
I. …
State Constitutions must establish reelection of Mayors, legal representatives and councilmen of Municipal Councils, for up to one additional term, provided that the term of office of the municipalities does not exceed three years. Nomination shall be conducted by the same party or by any political party who ran in the coalition which they have been nominated, unless Mayors, legal representatives and councilmen of Municipal Councils, have resigned or lost their party membership before the first half of their term.
FOURTEENTH.- Reform of the Article 116 of this Constitution on reelection of Mayors, legal representatives and councilmen of Municipal Councils, shall not apply to officials who have took their seats in the Municipal Council that is in functions to the entry into force of this Decree.]

[Translated by the author, all translations were based on an English translation of the Political Constitution of the United Mexican States made by Mexico’ Supreme Court of Justice  https://www.scjn.gob.mx/leyes/Documents/Political_Mexican_States_2008.pdf]

The entire new provision can be found in the Official Gazette website (http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5332025&fecha=10/02/2014). As noted by Gabriel Tarriba, the new Article 115 is problematic because currently there are some states, such as Coahuila, Veracruz, and Hidalgo, in which mayors face a 4-year term, in opposition to the new reelection rule, which only benefits municipalities with a 3-year term http://estepais.com/site/?p=50282).

Now, regarding the role of political parties, it is worthy to explain several points. The final version of the new provision is not entirely clear:

“La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato”.

[Nomination shall be conducted by the same party or by any political party who ran in the coalition which they have been nominated, unless they have resigned or lost their party membership before the first half of their term.]

Let’s imagine you are Guadalajara Mayor during the 2018-2021 period, and you ran for the Atlas Party (it is just an example, Atlas is a soccer team), and suddenly you may want to get reelected for the 2021-2024 period. You may have two options: a) stay in the same party all the time all the way (until 2021), or b) abandon the party during the first half of your term, in 2019, but no later.

What the new provision entails, besides reelection, it is this “explicit” prohibition to leave the party during or after primaries in order to get reelected via another political party. This is due to cases of intraparty splits that are highly beneficial to small parties when the PAN, the PRI, or the PRD have the corresponding split. In the past, numerous political leaders went from the PRI to the PRD, and to the PAN after the nomination process, such as primaries or delegates conventions, or just the “dedazo” [the appointment of a candidate by a powerful actor, leaving aside public deliberation, in which the “big finger”, usually the president or the governor, makes the appointment. “Dedazo” literally means “pointing out with the big finger”].

Gubernatorial elections in states such as Zacatecas (1998), Baja Sur (1999), and Tlaxcala (1998) are exemplary cases of intraparty splits, and Miguel Hidalgo (2009) in the DF (Demetrio Sodi, from the PRI to the PRD to the PAN) was another example a the the municipal level, among many other cases.

Nowadays, perhaps the three main parties are worried about new intraparty splits that arguably would favor MORENA (Andrés Manuel López Obrador’ potential new party), or minor parties, such as Enrique Alfaro campaign in the 2012 gubernatorial elections in Jalisco (who went from the PRD to the MC, and he finished in second place). In sum, last minute intraparty splits can eventually explain this new restriction.

Finally, what seems to remain slightly unclear is how the new provision regarding reelection will regulate independent candidates. In this final version, it is clear that if one gets elected as independent and one remains as independent, then one can run again to get reelected. What remains unclear is what happens if one gets elected as independent, but in the meantime of the first term one becomes partisan, can the former independent candidate run again for the immediate period? A potential interpretation is yes, if and only if one abandons “independence” before the first half of the legislative or mayoral term.

Regarding reelection rates, Maricarmen Nava has found that between 1876 and 1912, during the Porfiriato, almost 47 percent of federal deputies get reelected. After the Mexican Revolution but before the no consecutive reelection rule, that is, between 1917 and 1933, only 10 percent of federal deputies get reelected. Finally, after the no consecutive reelection was passed, that is, between 1934 and 1997, only 14 percent gets reelected in alternate terms (http://visionlegislativa.com/reeleccion-legislativa-historia-y-estadisticas-4dic13/).

At the end, the academic expectation is that legislative bodies and municipal councils can evolve from amateur to professional, due to additional years in office, as explained by one of the main advocates of reelection in Mexico, Alonso Lujambio, who wrote this piece in 1993, criticizing limited proposals by other scholars (http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras32/textos4/sec_1.html).  Although Alonso Lujambio changed his mind regarding term limits (from no limits to two terms before he passed away), his idea about how reelection can make professional deputies seems to permeate some debates around this new reform.

Mexico was the only country without consecutive reelection in the world. Well, this is not exactly true, but the larger point is that  the no consecutive reelection rule was very exceptional. Arguably, this reelection reform would change the political system in different ways. We’ll see.


Internet and social media daily use in Mexico City

While I was wondering how frequently people use the internet and social media, I found that the Pew Center released this survey report about social media users in the US, interviewing around 1,800 citizens in November of 2012. The Pew analyzes some users’ demographics among different sites/platforms, such as facebook, twitter, pinterest, instagram, and tumblr (http://pewinternet.org/Reports/2013/Social-media-users/Social-Networking-Site-Users/Demo-portrait.aspx).

In the Mexican case, there are recent survey reports regarding social media users during the 2012 presidential elections, such as this survey report issued in February of 2012 by Alejandro Moreno, Head of the Department of Public Opinion Research at Reforma newspaper (subscription required: http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Documentos/DocumentoImpresa.aspx?ValoresForma=1356245-1066,Elecciones%202012%20Redes%20sociales%20%20Impacto%20electoral%20limitado%20&_ec_=1), in which from a nationally representative survey conducted in November of 2011 (face to face interviews), 4 percent reported they were following political campaign through social media, whereas 3 percent actively supported their candidates. It is noteworthy to remark that the presidential campaigns officially began in March 30th. Thus, people started to report social media use for political purposes four months before. Interestingly, 23 percent reported being open to follow the 2012 electoral season through social media, whereas 20 percent showed their willingness to support their preferred candidates using the social networks.

How frequently people use the internet and social media is a question that has been answered using different metrics and approaches. I found this survey report by the AMIPCI in September of 2011 (http://www.slideshare.net/AMIPCI/1-estudio-sobre-redes-sociales-en-mxico), and this survey report by Consulta released in December of 2011 (http://consulta.mx/web/images/MexicoOpina/2012/20111231_NA_Perfil_twitter_facebook.pdf) in which there are some facebook and twitter demographic profiles. Along the same lines, the 2010 National Surveys of the Youth (Encuesta Nacional de la Juventud conducted by the INEGI) reported a great deal of social media consumption, as shown in this brief presentation (http://www.imjuventud.gob.mx/imgs/uploads/Encuesta_Nacional_de_Juventud_2010_-_Resultados_Generales_18nov11.pdf). Interestingly, the Encuesta Nacional de la Juventud has been conducted since 2000. [Although there are additional and valuable survey reports, I just wanted to offer some examples. In new posts, I will add more survey material.]

Recently, I found one more survey report, this issued by Varela and Asociados in November of 2013, among 600 citizens in Mexico City (DF), administering face to face interviews, in which I believe is possible to “replicate” to some extent, the 2012 Pew Forum exercise, particularly the demographic breakdown. In this survey report, page 47 shows how frequently Mexico City citizens use internet, email and social media (http://www.varelayasociados.com.mx/wp-content/uploads/2013/11/DFprimera_201311.pdf)

Thus, I kindly asked for the specific variables I needed, and gently Varela and Asociados (http://www.varelayasociados.com.mx/) gave me the basic row data to “create” the following cross tabs. Before to discuss the tables, it is noteworthy to remark that arguably, Mexico City has experienced an increasing development regarding internet and social media users when compared to other Mexican cities, thus one should cautiously interpret this information, always acknowledging advantages and potential challenges when analyzing surveys only conducted in Mexico City, a sample size of 600 face-to-face interviews, +-4% of error, and 95% of confidence.

Although my initial question was related to how frequently people use the internet, and social media, in this post I only analyze those who report a daily access to the internet, emails, and social media. Considering the whole sample, 29 percent of Mexico City citizens use the internet every day; 22 percent use email on daily basis; 20 percent report daily access to their facebook profiles; 15 percent daily watch youtube; and 8 percent report daily access to their twitter accounts. The aforementioned percentages were calculated using the whole sample.

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In general, demographic breakdowns reveal that men rather than women are more interconnected across platforms.  Not surprisingly, younger citizens are highly engaged, whereas senior citizens are placed at the bottom of the daily consumption. Education is also another important factor to take into account. Those who hold primary education are much less engaged with the internet and social media when compared to those who attend to college, as seen in the students’ movement #yosoy132 during the 2012 presidential campaign, a highly interconnected group.

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Finally, as expected, income seems to play an influential role in daily access to the internet, emails, and social media. The results however exceeded any expectation. The difference between those who earn less than one minimum wage (monthly), and those who earn 8 times the minimum wage (monthly as well) is ten or more times of daily use across platforms. For example, among the first income bracket (less than one min wage) 8 percent report to use the internet every day, whereas among the last bracket (the “rich”) 88 percent report a daily access. Facebook and youtube reveal a similar pattern, from 5 and 3 percent respectively to 46 percent, whereas twitter goes from 3 to 21 percent across income brackets. Actually emails daily access surpasses this trend, from 5 to 79 percent.

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In order to offer a useful comparison between Mexico City income levels employed in these surveys, and the US standards, I converted monthly minimum wages to annual dollars (to make the maths easier, I used 13 pesos per dollar); we then have the same five categories as a result: a) less than 1,500 dollars/yr; b) $1500-$4430; c) $4431-$7,385; d) $7,385-$14,769; and e) $14770 +.

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In sum, this basic demographic portrait of daily internet, email, and social media users in Mexico City could eventually help to illustrate where we are in this topic, in which political scientists are definitively taking advantage of new empirical studies regarding social networking in Mexico.

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NB: After several posts in Spanish, a language in which I am native speaker, I found slightly challenging to write in English again, using a more casual and even colloquial style, in opposition to the academic proofreading I used to have. Hope you find this post not only useful but also “readable”.


Algunos comentarios a la encuesta Univisión sobre católicos 2013-2014

La encuesta sobre actitudes de los católicos respecto a valores morales que fue levantada por Bendixen & Amandi, una empresa ubicada en Miami, Florida y encargada por Univisión ha sido presentada en distintos portales como el propio Univisión, con un excelente trabajo gráfico y de análisis de la empresa mexicana Data4MX encabezada por José Merino (http://www.univision.com/interactivos/openpage/2014-02-06/la-voz-del-pueblo-portada).  Asimismo, ha sido reproducida por el Washington Post (http://www.washingtonpost.com/wp-srv/special/world/catholic-poll/), El País (http://elpais.com/elpais/2014/02/07/media/1391793811_724137.html), The Guardian (http://www.theguardian.com/world/2014/feb/09/catholics-church-contraception-abortion-survey) y la revista Time (http://world.time.com/2014/02/09/poll-catholic-beliefs-at-odds-with-vatican-doctrine/).

La información metodológica disponible indica que la encuesta fue levantada entre 12 mil 038 católicos de 12 países en 9 idiomas durante diciembre de 2013 y enero de 2014, en encuestas auto-reportadas. El margen de error global es de 0.9% con un nivel de confianza de 95%. Hasta aquí la información ofrecida en portales de noticias.

Se intuye que el número de entrevistas es de 1000 por país, lo que en cualquier discusión estándar de tamaño de muestra pudiera sugerir un relativo sesgo urbano en los levantamientos. Sin embargo, debe precisarse que esos mil entrevistados no son “población abierta”, sino únicamente católicos. Cómo garantizar la representatividad de la población católica en una muestra de sólo católicos no es un asunto menor. Si uno considera México con 82% de católicos a nivel nacional, no pareciera un ejercicio tan complicado. Pero si se piensa en los EUA donde sólo un cuarto de la población es católica, el ejercicio comienza a complicarse.

Todo lo anterior significa que ese promedio de mil entrevistados para cada uno de los doce países encuestados ha pasado por filtros previos. En otras palabras, imaginemos la escena de una telefónica: se pregunta por hombre o mujer mayor de 18 años (dato que estoy asumiendo pero que no es explícito en la metodología ofrecida en portales de noticias sino hasta el reporte original) y se le pregunta su edad. Luego se le pregunta su religión. Si no es católico, ahí se termina la entrevista. Si es católico entonces se levanta el cuestionario.

Ahora bien, la metodología indica que el cuestionario fue levantado entre católicos “auto-reportados”. No queda del todo claro si se refiere a que el propio entrevistado contestó (una definición muy estándar) o si se trató de cuestionarios sin que mediara entrevistador (en línea por ejemplo). Como no se indica el método de levantamiento, es decir, si las entrevistas fueron en vivienda o por teléfono, surge esta pregunta metodológica. Por experiencia y principalmente por costos, las entrevistas en los EUA por ejemplo, se suelen hacer por teléfono, o por internet, ya que en vivienda sería mucho más costoso.

Analizando la metodología en el reporte original, la página 28 revela que en Italia, Francia, Polonia, España y los EUA levantaron telefónicas y en el resto fue en vivienda (http://bendixenandamandi.com/wp-content/uploads/2014/02/ExecutiveSummary.pdf). En este reporte ya se especifica que el levantamiento fue a personas de 18 o más años usando papel (no se utilizó pda o cualquier otro aparato electrónico, lo que supone un relativo margen para potenciales equivocaciones en captura, pero por experiencia sabemos que esto siempre es muy menor y que no debe ser motivo de preocupación).

Otra pregunta metodológica que surge es cómo se llevó a cabo la prueba piloto del cuestionario, de manera que se pudiera lidiar de manera razonablemente eficaz con validación a través de diferentes visiones culturales del mundo. Un caso es Uganda, donde por ley expresar incluso alguna simpatía por matrimonio entre personas del mismo sexo podría eventualmente acarrear una sanción legal. Ello se aprecia en su alto rechazo (99%), lo que ha sido ampliamente resaltado en la “visualización” del WP. Conocer las medidas para cross-cultural validation siempre ayuda para interpretar mejor los resultados.

Finalmente, un asunto muy relevante en la encuesta es el cuestionario. La pregunta de asistencia a la iglesia dice textualmente: “How often do you attend Mass or other religious services –frequently (every week/a few times a month) or infrequently (only during Christmas and holidays/never)?”. Parece una formulación estándar y de hecho lo es, pero también pareciera que se
preguntan dos cosas al mismo tiempo, asistencia a Misa y a otros servicios religiosos. Entonces esto supone ¿grupos de la iglesia? ¿catecismo? ¿rosarios o posadas dado que una parte se levantó antes del 24 de diciembre? Otro punto que debe analizarse con detenimiento es que según se aprecia en el cuestonario sólo existieron tres categorías de respuesta para la asistencia a la iglesia, mensual o más, sólo en algunas fiestas, o no sabe/no respondió.

El problema potencial con estas categorías es que no hay manera clara de saber si se trata de católicos que están continuamente expuestos a los mensajes de la propia iglesia o sólo respondieron algunas de las preguntas con base en otras consideraciones, independientemente de su catolicismo. Es aquí donde la inclusión de una categoría de asistencia semanal a la iglesia resulta útil. La asistencia a misa cada domingo ha resultado, con base en la experiencia y en la literatura, una de las mejores herramientas para el análisis de las actitudes de las personas religiosas hacia diversos temas, como los temas morales en este caso. Para ver un perfil de asistencia a misa en América Latina, por ejemplo ver el primer post del blog (http://wp.me/p4ef8p-d).

Dos preguntas también merecen un análisis puntual, estado civil y aborto. En el estado civil se preguntó: “Which of the following best describes your current marital status? 1. Single, never married widowed, or living with partner, 2. Married, 3. Divorced, separated, 4. No answer”. Esta pregunta así formulada es estándar, pero para el caso específico no resulta tan útil al no separar a quienes viven juntos sin estar casados, que en el contexto de las categorías de la pregunta, son para todo efecto práctico, considerados solteros. Esto no necesariamente ayuda a un buen aterrizaje conceptual para formular hipotésis concretas sobre qué piensan quienes viven juntos sin estar casados por la iglesia, de modo tal que se pudiera avanzar más allá de la etiqueta “viven en pecado” que por tantos años ha dominado el tema.

Respecto al aborto, aunque existen muchas maneras de preguntarlo, la encuesta opta por si debe ser permitido en todos los casos, sólo en algunos o no debe ser permitido. Debe decirse que esta formulación es muy común y resulta útil en muchas ocasiones, pero para este tema en específico, se extraña la formulación de casos concretos (madre en riesgo, producto en riesgo, pobreza, o violación por citar los más utilizados), que resultan más acordes con algunos debates sobre la doctrina, aunque no deja de señalarse que finalmente el Catecismo del Iglesia señala que “en ningún caso” se permite el aborto.

Finalmente, si bien existen algunos detalles con la encuesta, debe decirse que es un esfuerzo importante que debe valorarse y analizarse con detalle para aprovechar al máximo su potencial. En el portal de Univisión se pueden conseguir tres archivos en hoja cálculo con algunos cruces (http://www.univision.com/interactivos/openpage/2014-02-06/la-voz-del-pueblo-matriz).


Encuestas durante 2013: la evaluación al Jefe de Gobierno del DF

Pareciera que la volatilidad en las encuestas en las elecciones presidenciales mexicanas de 2012 pudiera repetirse en la Ciudad de México, según se observó en la disparidad de las mediciones sobre la aprobación al Jefe de Gobierno durante 2013. Como se recordará, la tendencia general de casi 50 puntos para el entonces candidato del PRI en las elecciones presidenciales no se terminó por cumplir. La distancia entre dicha tendencia general y las mediciones de cada casa encuestadora fue calculada por Diego Valle-Jones en junio de 2012 en esta gráfica http://2.bp.blogspot.com/-ehK0-oI9tGY/T-t2sC0eQAI/AAAAAAAAFYM/-9T2U3ga9CY/s1600/surface247.png.  El presente texto dará cuenta que la disparidad, la cual sí existe, afortunadamente no impide conocer algunas tendencias en los niveles de aprobación y desaprobación del Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Por un lado, pareciera que algunas encuestas revelan que las cosas marchan más o menos bien en cuanto a la evaluación del Jefe de Gobierno, pero por otro lado, algunas mediciones reflejan que los niveles de aprobación han estado disminuyendo (dicha disparidad se observa en este reporte de casi 15 encuestas elaborado por Varela y Asociados http://www.varelayasociados.com.mx/popularidad-del-jefe-de-gobierno-del-distrito-federal/).

Una muestra “ampliada” de mediciones desde enero hasta noviembre de 2013 se ofrece en la tabla 1, donde se cuenta con 18 mediciones. Como se aprecia en dicha tabla sí existen variaciones importantes entre casas encuestadoras, debido a varias razones, como sus propios sesgos metodológicos (los llamados “house effects”, que se calculan asumiendo que todas las encuestas juntas están en lo correcto y su promedio es el dato real. Con esa base se obtienen los puntos que cada casa encuestadora sobre o subestima a un determinado candidato o partido. Un ejemplo elaborado por Simon Jackman utilizando el caso de los EUA en 2012 aquí  http://www.huffingtonpost.com/simon-jackman/house-effects-by-back-by-_b_2007907.html).

Otra razón para que los resultados varíen es el “fraseo” de la pregunta, también llamado “question wording”, ya que desempeño, acuerdo y aprobación pudieran no significar lo mismo para los encuestados. Una comparación de los fraseos utilizados en 2013 para las mediciones en el DF revela que el question wording empleado por Berumen y Consulta es el mismo (http://consulta.mx/web/index.php/estudios-e-investigaciones/evaluacion-de-gobierno/270-distrito-federal-evaluacion-de-gobierno-miguel-angel-mancera) y que el usado por Votia y Parametría son casi iguales, excepto que Votia añade “en términos generales” (Votia aquí http://www.votia.mx/?page_id=105  y Parametría acá http://www.parametria.com.mx/carta_parametrica.php?cp=4587). El Universal por su parte, introduce al final de la pregunta “cómo Miguel Ángel Mancera desempeña el puesto de jefe de gobierno” (el question wording está aquí pero en la pregunta 2  http://www.eluniversal.com.mx/ciudad-metropoli/2013/encuesta-mejora-mancera-968404.html#aumenta261113). Finalmente, Reforma agrega al final de la pregunta “la forma como está haciendo su trabajo” (http://gruporeforma-blogs.com/encuestas/wp-content/uploads/2013/12/Escena2.png).

Las diferencias se explican también por tamaño de muestra, por la forma de construir la muestra (unos por estratos, otros por conglomerados y otros con diseños adicionales) y por fechas de levantamiento, es decir, si se incluyeron fines de semana o no, si algún evento muy importante alteró las percepciones o si el levantamiento ocurrió previo a ese evento. En síntesis, existen diversas razones por las cuales las encuestas pueden variar. Sin embargo, a cualquier ciudadano, sea o no especialista en encuestas no dejan de llamarle la atención las disparidades que a veces se observan, como bien se aprecia en la ya citada tabla 1.

Tabla 1

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Sin embargo, en el caso del DF, los datos para 2013 respecto de la evaluación del Jefe de Gobierno sí revelan, para mal (del gobierno capitalino) y para bien (de la estadística), un par de tendencias que pudieran ser más o menos claras, considerando un intervalo en el que se puedan ubicar todas las mediciones, de manera que tengamos alguna “certeza” sobre el conjunto de encuestas. Debe precisarse que en estadística tenemos “certezas”, pero como les solía decir en son de broma y a la vez en serio a mis alumnos de metodología, “tenemos certezas, sólo que nuestras ‘certezas’ generalmente son al 95 por ciento”.

Aprovechando el paquete estadístico R (gratuito y disponible http://cran.r-project.org/ con algunos comandos básicos ya resumidos y explicados en dos hojitas por Olivia Lau http://www.olivialau.org/software/Rtips.pdf) y las funciones del paquete de moda para hacer gráficas, el famoso ggplot (su manual original aquí http://cran.r-project.org/web/packages/ggplot2/index.html) pueden crearse gráficas simples pero informativas. Una forma muy didáctica y sencilla de crear tales gráficas se explica en este post de Andrew Landgraf para R-bloggers (http://www.r-bloggers.com/quick-post-about-getting-and-plotting-polls-in-r/). Para este post lo único que hice fue “crear” un par de gráficas donde se apreciaran los niveles de aprobación y desaprobación al Jefe de Gobierno del DF, con un área gris alrededor de la línea de tendencia, pues dicha área gris nos indicará en qué parte del intervalo se ubican las mediciones.

La gráfica 1 muestra los niveles de aprobación y aunque algunos puntos se observan fuera del área gris, sí pareciera existir una tendencia hacia la baja en la aprobación al gobierno del doctor Mancera. Escribo la palabra “pareciera”, porque como ya se explicó, se está asumiendo en la gráfica que la casi veintena de encuestas analizadas es muy similar en sus características, lo cual no es así.

Gráfica 1

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Respecto a la desaprobación, la gráfica 2 muestra que en efecto, sí pareciera existir una tendencia al alza en este rubro. Nuevamente se observan puntos fuera del área gris pero la línea de tendencia va acercándose a los 50 puntos. Destaca que el máximo del área gris al principio de la gráfica no excede los 25 puntos. Pero al final, el mínimo de la referida área gris apenas se sitúa por debajo de los 40, es decir, dichos puntos no se tocan, esto es, el punto máximo en desaprobación que fue estimado para enero (25 puntos) es estadísticamente diferente del punto mínimo de desaprobación que fue estimado para noviembre (40 puntos). En conclusión, aunque las encuestas contengan innegables diferencias, sí se vislumbra una creciente desaprobación durante 2013.

Gráfica 2

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Este fenómeno de distinción estadística en las áreas grises no se observa en el caso de la aprobación, aunque en la gráfica 1 sí se aprecia que la línea de tendencia va a la baja. Con todo, debe decirse que este no es más que un ejercicio muy sencillo, susceptible de ser mejorado si se incorporan en la estimación los house effects, los tamaños de muestra o cualquier otra consideración adicional.

Finalmente, se ofrece el código en R para “crear” las dos gráficas mostradas. Primero debe abrirse R y enseguida instalarse y llamarse a las librerías: XML, reshape y ggplot2.

library(XML)

library(reshape)

library(ggplot2); theme_set(theme_bw())

Después se llama al archivo que contiene los datos contenidos en la tabla 1. Personalmente no importo archivos de Excel a R, sino que los guardo como csv (archivos separados por comas). En este caso el archivo se llama “jgdf2013.csv”, pero R debe conocer en qué folder se ubica este archivo. Para ello se emplea el comando “getwd()” que arroja la ubicación. Para cambiar la ubicación se pueden buscar los comandos en la parte superior de la consola de R, esto es “Archivo” y “Cambiar dir…” y con el ratón se puede seleccionar el folder correcto.

getwd()

[1] “C:/Users/Documents”

En este caso, ya se tenía el folder correcto. Entonces se procede a llamar al archivo:

mm<-read.csv(“jgdf2013.csv”)

A la base de datos se le llama con otro nombre, el nombre de un objeto en R. En este caso le llamé “mm” (para quienes tienen twitter recordarán un hashtag  #mm). Ahora, para cotejar la integridad del archivo se emplea el comando “names” que nos indica los nombres de las variables de la base de datos:

names(mm)

[1] “Obs”          “Pollster”     “Approve”      “Disapprove”   “Month”      

[6] “Diff.App.Dis”

Y después empleamos el comando “summary” para conocer los descriptivos de las variables:

summary(mm)

Finalmente, con el comando “ggplot” indicamos que en la base de datos (identificada como el objeto mm), usando el comando aesthetics (aes) queremos graficar la variable “Obs” (que va del uno al 18 y que representa a cada casa encuestadora según mes de levantamiento durante 2013) con la variable “Approve” (que incluye las mediciones de aprobación al Jefe de Gobierno). Después le decimos que nos calcule la línea de tendencia en automático con el “geom_smooth” (no le indicamos en este ejercicio simple un método de estimación específico, entonces al tener menos de mil casos, por default calcula un polinomio por el método “loess”), y al no ponerle “se=FALSE” nos da un área gris por default en 0.95, es decir, un intervalo de confianza al 95 por ciento. Después le pedimos que identifique con una línea punteada dónde está el 50 por ciento de aprobación (lo hacemos por ahí donde dice “yintercept=50”) y finalmente le ponemos título y etiquetas.

ggplot(mm,aes(Obs,Approve))+geom_point(alpha=.5)+geom_smooth(aes(group=1))

+geom_hline(aes(yintercept=50),lty=2,size=1)

+labs(title=”Mayor of Mexico City Approval Ratings 2013″,x=”Pollster”,y=NULL)

El mismo procedimiento se realiza para graficar la desaprobación, pero utilizando desde luego la variable “Disapprove” y ajustando el título en consecuencia:

ggplot(mm,aes(Obs,Disapprove))+geom_point(alpha=.5)+geom_smooth(aes(group=1))

+geom_hline(aes(yintercept=50),lty=2,size=1)

+labs(title=”Mayor of Mexico City Disapproval Ratings 2013″,x=”Pollster”,y=NULL)

Espero que no solo resulte útil la muy simple introducción a ggplot en R, sino que se pueda valorar su utilidad dentro de la disparidad existente en las mediciones de encuesta, porque esta construcción específica permite conocer algunas tendencias en los niveles de aprobación y desaprobación al gobierno de la ciudad durante 2013, a pesar de las innegables disparidades entre mediciones.


La fiscalización a los partidos mexicanos: ¿qué hacía el IFE?

La nueva reforma electoral de 2013 establece que toda la fiscalización a los partidos en elecciones municipales, estatales y federales la realizará el nuevo INE. ¿Pero no hubiera convenido analizar antes qué hacía el IFE? En este breve texto se ofrecerá al lector una aproximación sobre el alcance de las auditorías realizadas a los partidos, y la suerte final de las multas impuestas según fue resolviendo el Tribunal electoral durante todos estos años.

 

El financiamiento a partidos políticos en México es mixto, aunque fondos públicos deben prevalecer por disposición constitucional sobre fondos privados. La principal tarea de los fiscalizadores es revisar que se cumpla con todas las normas relacionadas con el origen y destino de los recursos de los partidos políticos, al menos sobre el dinero reportado (Arocha y Lujambio 2004).

 

Lo que sucede es que las normas electorales no bastan, están también la Constitución Política y la Ley del Impuesto sobre la Renta, el Código Fiscal de la Federación, el Código Penal Federal, el Código de Procedimientos Penales, el Código de Procedimientos Civiles y la Ley del Impuesto sobre el Valor Agregado, entre otras leyes fiscales y financieras. A ello debe agregarse que desde 1993 el IFE ha tenido nueve reglamentos o lineamientos para revisar cuentas de los partidos.

 

Hasta antes de la última reforma aprobada en 2013, la reforma electoral de 2008 otorgaba las funciones técnicas a la Unidad de Fiscalización, y desde 1996 y hasta antes de 2008 existía un área donde se concentraban los contadores encargados de las revisiones. Las auditorías duraban entre ocho o diez meses, y con esa base el IFE decidía en su caso, imponer multas y sanciones (Agiss 2008; Cristalinas 2012).

 

Como se muestra en la gráfica 1, los montos auditados en relación con los gastados por los partidos políticos representan proporciones superiores al alcance de cualquier auditoría “normal” (excepto 1994), donde entre 20 y 30 por ciento se considera como un rango razonable de revisión. Esta información estaba fragmentada en diversos cuadros hasta 2003: http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/UF/UF-CuadrosCompIngresEgresReportAuditados/IA-ConcentradoCuadrosComparativos/IA-CuadrosComparativos-docs/ia_1994_2003.pdf  y de 2004 a 2011 fue obtenida de las conclusiones de los dictámenes consolidados, revisando partido por partido. En los apartados de información socialmente útil para 2011, el IFE no incluyó el porcentaje de revisión como información relevante: http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/UF/UF-PP/IA-Fiscalizacion/IA-DictamenesCG/DictamenesCG-Docs/2011/1_1_Apendice_1_a_5.pdf.

 

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Un fenómeno similar se observa en los gastos de campaña, como se aprecia en la gráfica 2, donde los montos auditados por el IFE en relación con los gastados por los partidos representan proporciones superiores al alcance de cualquier auditoría (incluso los relativos a la campaña de 1994), donde como ya se explicó, entre 20 y 30 por ciento se considera como un rango razonable de revisión. Esta información también está fragmentada en diversos cuadros hasta 2006: http://www.ife.org.mx/docs/IFE-v2/UF/UF-CuadrosCompIngresEgresReportAuditados/IC-IngresosEgresosReportados/IC-IngresosReportados-docs/IC-IngresosEgresos-2006.pdf  y de 2009 fue obtenida de las conclusiones de los dictámenes consolidados, revisando partido por partido http://www.ife.org.mx/portal/site/ifev2/Detalle_Informes_de_Campana/?vgnextoid=2102d2cad5f3b210VgnVCM1000000c68000aRCRD  Aunque claro, habrá que agregar 2012 para establecer una comparación más completa una vez que se tenga oportunidad de sistematizar la nueva información.

 

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Debe precisarse que estos datos no incluyen revisión de dinero de origen ilegal, como los casos Pemexgate y amigos de Fox (Cárdenas 2004; Córdova y Murayama 2006).

 

Ahora, si se considera el cien por ciento de multas y sanciones analizadas en el periodo 1996 – 2009 que fueron impuestas por el IFE, resulta que el 33 por ciento de dichas multas no fueron impugnadas, que el 48 por ciento fueron confirmadas por el TEPJF (el Tribunal electoral) y el 19 por ciento fueron revocadas. La gráfica 3 muestra este mismo análisis pero para cada año en el que los recursos fueron ejercidos, siguiendo la lógica de Lujambio (2004).

 

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En síntesis, las auditorías del ahora extinto IFE tenían un alcance importante, pues el instituto revisaba un porcentaje considerable de los gastos reportados por los partidos políticos, fuera en su ejercicio anual o fuera en las campañas, e incluso revisaba las llamadas transferencias en los estados. También parece que el IFE les multaba más, aunque el TEPJF tendía a revocar el 20 por ciento de esas multas. Pero como el IFE no necesariamente era el más popular entre la élite, pues ya hasta desapareció (ver porqué en esta entrada del blog https://alejandrodiazd.wordpress.com/2014/01/12/por-que-desaparece-el-ife-para-dar-paso-al-ine/).

 

Ahora el INE fiscalizará todo, aunque ya parecen existir algunas propuestas para que sean los estados quienes revisen a los partidos en elecciones locales en años donde no haya elección federal, aunque nada se discute sobre auditorías, multas y revocaciones (como lo propone Rafael Morales http://www.adnpolitico.com/gobierno/2014/01/31/opinion-como-funcionara-el-ine-de-la-reforma-electoral). Aunque debe decirse que en efecto, en términos de funcionamiento del INE, este tipo de dilemas sobre quién hace qué (si el INE o los estados) será materia de largo debate, ya no entre legisladores, sino entre los nuevos funcionarios electorales y los partidos y seguramente, todas estas disputas prácticas terminarán en el tribunal electoral…

 

Finalmente, una pregunta importante es si los incentivos de la nueva reforma electoral se están alineando de tal modo que el alcance de las auditorías sea a la baja, que las multas sean reducidas, y con todo, fácilmente revocadas. Ya veremos que nuevas nos trae la reforma secundaria que viene.

 

 

Referencias:

 Agíss, Fernando. 2008. Fiscalización de los recursos de los partidos políticos: una reflexión sobre la aplicación efectiva de las normas de fiscalización. México: Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Arocha, Nelly y Alonso Lujambio. 2004. “The Rule of Law and Electoral Politics in Mexico”. en Magaloni, Beatriz and Alberto Diaz-Cayeros. Democratic Accountability and the Rule of Law in Mexico. The Democracy, Development and Rule of Law Center: Stanford University.

Cárdenas, Jaime. 2004. Lecciones de los Asuntos Pemexgate y Amigos de Fox. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

Córdova, Lorenzo y Ciro Murayama. 2006. Elecciones, dinero y corrupción: Pemexgate y Amigos de Fox. México: Cal y Arena.

Cristalinas, Alfredo. 2012. “Fiscalización del IFE a partidos políticos nacionales”. Revista Mexicana de Derecho Electoral 1(1): 287-305.

Lujambio, Alonso. 2004. “La Fiscalización de los Gastos de los Partidos Políticos en América Latina. Una propuesta para el análisis”. en Lujambio, Alonso, Nohlen, Dieter et al. Segundo Tratado de Derecho Electoral Comparado de América Latina. México: Fondo de Cultura Económica.


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