Ley seca en el DF para la Semana Santa: ¿política pública o política religiosa?

Aunque mucho se ha escrito sobre la falta de claridad en las razones para acordar ley seca del jueves santo al domingo de pascua en la ciudad de México, pareciera quedar la impresión de una medida carente de toda lógica de política pública. En este breve “post” se propondrá explorar una explicación política sobre el carácter religioso de dicha medida.

 

Como se mencionó, existen diversos análisis empíricos que sugieren la falta de evidencia que justifiquen esta acción de política pública, como los escritos por José Merino (http://www.maspormas.com/opinion/columnas/que-vamos-hacer-esta-semana-santa-cerebro-por-ppmerino) y por Diego Valle-Jones (http://blog.diegovalle.net/2012/12/the-most-dangerous-days-of-year.html), donde no se observan incrementos en delitos durante los días santos que pudieran justificar la aprobación de una ley seca para esta semana.

 

Si no es por esta razón, es decir, para guardar el orden ¿entonces? Una posible explicación es de índole político-religiosa, como ya lo dice en su inicio el acuerdo de ley seca “que con motivo de la Festividad Religiosa de Semana Santa 2014”. Destaca que el argumento sea “en prevención de posibles actos que pudieran trastornar dichos eventos y consecuentemente salvaguardar la integridad física de participantes y público en general”, lo que sugiere que si no hay evidencia empírica sobre estos posibles actos para instrumentar dicha política pública, entonces las razones deben ser otras, es decir político-religiosas.

 

El propio acuerdo señala que las delegaciones Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Cuajimalpa, Cuauhtémoc, GAM, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Tláhuac y Xochimilco, del 17 al 20 de abril, esto es del jueves santo al domingo de pascua “han solicitado, restringir en cada una de sus demarcaciones territoriales, la venta y consumo de toda clase de bebidas alcohólicas” pero exceptuando “venta y consumo en copeo o en bebida embotellada al interior de establecimientos mercantiles” como también se puede leer en el citado acuerdo http://www.consejeria.df.gob.mx/portal_old/uploads/gacetas/1104201421236d2801b.pdf

 

Si lo que pretenden, tanto el gobierno central de la ciudad como los gobiernos delegacionales, es no escatimar recursos políticos y legales para que en ciertas demarcaciones los fieles puedan dedicarse a los servicios religiosos propios de la semana mayor, entonces habría que analizar quiénes son estos fieles, los cuales posiblemente gracias a la ley seca ya ni siquiera serán distraídos con la mera posibilidad del consumo de bebidas alcohólicas.

 

No existen datos recientes de asistencia a la iglesia por delegación, pero si se asume (heoricamente) que los casados por la iglesia están menos alejados del catolicismo que los que no, eso quizá “explica” porqué se observa ley seca en unas demarcaciones y en otras no. La proporción de parejas casadas por la iglesia en cada delegación se obtuvo del censo 2010. Dicha proporción es 68 por ciento en todo el país, y 72 por ciento en el DF. Destaca Cuauhtémoc con 63 por ciento como la menor proporción y Cuajimalpa con 78 por ciento como la mayor. La proporción de católicos también se obtuvo del censo 2010, donde el dato nacional es 84 por ciento y en el DF es 82. Destaca que la delegación con menor proporción de católicos en el DF es Benito Juárez, con el 75 por ciento y la demarcación con mayor proporción es Magdalena Contreras, con 87 por ciento.

 

Como se aprecia en la gráfica, en las delegaciones donde hay ley seca la correlación entre católicos y casados por la iglesia es 0.46, mientras que donde no hay ley seca es -0.18. Esto sugiere que la proporción de católicos no pareció ser el único criterio para aprobar la ley seca, sino donde los católicos no estuvieran tan alejados de la iglesia. Los puntos rojos identifican a las delegaciones donde se aplicará la ley seca, mientras que los puntos azules identifican a las demarcaciones donde dicha ley seca no resultará aplicable. Se agregaron líneas de tendencia y como lo muestra la gráfica, la línea roja muestra una tendencia positiva, mientras que la azul, una negativa. Desde luego que con tan pocos datos y con apenas con un par de indicadores es difícil ofrecer una conclusión general, pero todo esto podría sugerir que quizá la ley seca en el DF para esta Semana Santa no obedeció a una “política pública”, sino tal vez a una “política religiosa”.

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About Alejandro Diaz Dominguez

Professor, School of Government at Tecnológico de Monterrey. PhD in Political Science at Vanderbilt University. [religion and politics, R, surveys, electoral management bodies] Twitter: @alejdiazd https://orcid.org/0000-0002-3856-5686 View all posts by Alejandro Diaz Dominguez

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