Financiamiento público federal a partidos políticos en México, 1991-2018

En cuatro de los años con elecciones presidenciales en las últimas dos décadas (2000, 2006, 2012 y la próxima en 2018), el país ha destinado en cada uno de esos años, alrededor de 6 mil millones de pesos reales en financiamiento público federal a partidos políticos. De hecho, más de 6 mil millones se han entregado en seis ocasiones si se consideran dos años de elecciones intermedias: 1997 y 2003.

Que en cuatro años de elecciones presidenciales, dentro de las últimas dos décadas se destinara un monto similar de financiamiento público federal a partidos políticos sugiere un problema de diseño institucional.

La promesa de las reformas electorales después de la acaecida en 1996 (la llamada “reforma electoral definitiva” por su carácter fundacional) se centró, al menos en el tema del financiamiento público federal a los partidos políticos, en su reducción.

Desde luego que al examinar los datos ofrecidos en la gráfica que acompaña a estas breves notas, bien se puede concluir que en términos reales no ha aumentado el financiamiento público federal a los partidos políticos, esto durante años de elecciones presidenciales, lo cual sí parece ser el caso.

Sin embargo, la promesa de las reformas electorales no fue mantener sino reducir ese financiamiento. ¿Porqué esto puede ser un problema? Estamos dedicando como país un monto de fondos públicos similar, en términos reales, a años de elección presidencial con realidades distintas. Por ejemplo, en 2000 y 2006 la presencia en radio y TV se pagaba, pero en 2012 y para el próximo 2018, esa presencia se cubrió y se cubrirá con tiempos del Estado. ¿Esto hace una diferencia? Sirva de ilustración un viejo cálculo de 1997: en aquél año se estimó que el 60 por ciento de los gastos de los partidos se destinaban a financiar apariciones en radio y TV. Hoy esto ya no se paga. Sin embargo, los fondos federales siguen siendo los mismos.

Todo lo anterior supone la necesidad de examinar lo que el arreglo institucional implica en términos de financiamiento público federal a los partidos políticos en México. ¿Es sostenible este patrón de asignaciones de fondos federales? La frase en las comunicaciones del órgano electoral nacional (“sólo aplica, no decide”) sobre la materia de financiamiento público sugiere que implícitamente se reconoce la impopularidad de este arreglo institucional (o al menos eso sería posible argüir).

Como en toda acción pública para realizar este necesario examen, sería útil responderse al menos estas tres preguntas ¿Qué es lo deseable? ¿qué es lo posible? ¿que es lo sostenible en el mediano plazo? Por ahora, el actual arreglo institucional pareciera tener algunos problemas en su diseño.

Gráfica.
Financiamiento público federal a partidos políticos en México, 1991-2018.

finan1991_2018federal

About Alejandro Diaz Dominguez

Professor, School of Government at Tecnológico de Monterrey. PhD in Political Science at Vanderbilt University. [religion and politics, R, surveys, electoral management bodies] Twitter: @alejdiazd https://orcid.org/0000-0002-3856-5686 View all posts by Alejandro Diaz Dominguez

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