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Abstencionismo en elecciones federales intermedias: el México subnacional de 1979 a 2009

En los últimos 30 años, las elecciones federales intermedias han concitado, en promedio, el interés de la mitad de los ciudadanos empadronados. En este breve “post” se describirán las tendencias nacional y locales sobre el nivel de asistencia a las urnas en el México subnacional, donde el observar la riqueza de la diversidad de los comportamientos locales nos permite conocer el promedio nacional.

Las elecciones federales intermedias, es decir, aquellas donde no se ha elegido presidente, típicamente revisten un interés menor por la falta de un puesto ejecutivo, mucho más visible. El promedio nacional, que se muestra en la gráfica 1, revela que las elecciones de 1979, 2003 y 2009 tuvieron la menor asistencia ciudadana, esto es, 47, 41 y 44 por ciento, respectivamente. Las elecciones intermedias de la década perdida (1980s), esto es las de 1985 bajo Miguel de la Madrid, las de la mitad del gobierno de Salinas y las de Zedillo han sido las más concurridas, con 52, 64 y 56 por ciento respectivamente.

Gráfica 1

asistencia_urnas_nacional

 

Desde la Ciencia Política se han elaborado diversas explicaciones al fenómeno sobre la participación y el abstencionismo en las elecciones en general, y en las elecciones intermedias en particular. Dado que la tendencia del promedio nacional se compone de la diversidad que existen en el plano subnacional, es decir en las unidades territoriales menores, en este caso, entidades federativas, resulta provechoso estudiar la asistencia a las urnas desde una óptica subnacional.

Bien se sabe que la dinámica de la competencia local puede aumentar la participación ciudadana en las elecciones federales. Por ejemplo, no es disparatado suponer que aquellas entidades donde se elija gobernador en el mismo año que se celebren las elecciones federales intermedias, esa boleta adicional para gobernador podrían incrementar la asistencia a las urnas en el estado que corresponda. Debe destacarse entonces que en 2015 serán 9 gubernaturas las que estarán en juego.

La gráfica 2 muestra el porcentaje de asistencia a las urnas en las elecciones federales intermedias para cada entidad federativa desde 1979 hasta 2009. Se ha agregado una línea horizontal de color rojo que indica 50 por ciento, puesto que esa cifra es el promedio de participación ciudadana en el periodo de 30 años que ahora se analiza.

 

Gráfica 2

asistencia_urnas

 

De las gráfica 2 destaca la gran variación en las tendencias estatales, donde por ejemplo, el caso de Baja California es diferente a Campeche, pues en el primero la asistencia a las urnas se ha venido reduciendo drásticamente, incluso por debajo de los 40 puntos, mientras que en el segundo, en Campeche, la asistencia no ha decaído ni al 60 por ciento.

La variación puede clasificarse en al menos tres grupos:

a) Entidades donde en los últimos treinta años vota la mitad de los ciudadanos empadronados. Por ejemplo, Campeche, Colima, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí y Yucatán.
b) Entidades donde la tendencia conforme pasa el tiempo es hacia la baja, como en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, DF, Hidalgo, Estado de México, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.
c) Entidades cuya asistencia a las urnas oscila alrededor del 50 por ciento, como en Coahuila, Durango, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tabasco y Veracruz.

En síntesis, el estudio de la asistencia a las urnas ha de pasar necesariamente, como se argumenta en este post, por el análisis de las unidades territoriales inmediatamente menores al país como un todo, es decir, por los estados. De las ventajas del análisis subnacional se platicará en otro momento. Por ahora, baste decir que al tomar en cuenta unidades territoriales menores, quien investiga puede observar un mayor número de casos y una mayor variación en la información. Esta diversidad subnacional es la que permite enriquecer e ilustrar las explicaciones sobre los fenómenos políticos, como en este caso, la tendencia de la participación ciudadana, entendida para estos fines como asistencia a las urnas.

 


Los diputados plurinominales hacia 2015: antes que 200 o 100, ¿cómo se cuentan los votos?

A raíz de la propuesta del PRI para reducir los diputados y senadores electos por el principio de representación proporcional, de 200 a 100 en diputados y de 32 a cero en el Senado, se ha empezado a comentar si existe o no un efecto en la redistribución de 200 a 100 diputados de lista.

Hay quienes dicen que no, que contar con sólo 100 plurinominales no altera los porcentajes de curules de cada partido, como lo explica Javier Aparicio (http://www.excelsior.com.mx/opinion/javier-aparicio/2014/08/23/977721) y en términos similares también lo señala Javier Márquez (http://javier-marquez.com/2014/08/22/para-discutir-la-reduccion-del-congreso/).

Estos puntos interesantes quizá dejan de lado una discusión no menos importante: las reglas para distribuir diputados federales plurinominales que tuvimos en 2012, ya no serán iguales para 2015. Y parece que el impacto de estas reglas nuevas no es trivial.

Por ejemplo, el umbral ya no es el mismo, entre otros numerosos aspectos, como habíamos discutido en un “post” anterior (https://alejandrodiazd.wordpress.com/2014/08/01/sobre-la-distribucion-de-escanos-plurinominales-en-mexico/). Antes, todavía en 2012, para conservar el registro un partido debía alcanzar el 2 por ciento. Para 2015 deberá alcanzar el tres. Más aún, el denominador para calcular ese porcentaje también ha cambiado. Hasta 2012 el denominador eran todos los votos depositados en urnas y adicionalmente, los votos para los candidatos en común se repartían igualitariamente entre los partidos coaligados. El viejo artículo 295 del COFIPE, en su párrafo 1, inciso c) señalaba que los votos que eran para los candidatos postulados por dos o más partidos se dividían por partes iguales. Para 2015 esto ya no será así.

Para 2015 a todos los votos en urnas se les restarán los votos nulos, en blanco y por candidatos no registrados, pues el artículo 15, párrafo 1 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales señala que la votación válida emitida es “la que resulta de deducir de la suma de todos los votos depositados en las urnas, los votos nulos y los correspondientes a los candidatos no registrados”. Adicionalmente, el artículo 87, párrafo 13 de la Ley General de Partidos Políticos establece que “los votos en que se hubiesen marcado más de una opción de los partidos coaligados, serán considerados válidos para el candidato postulado, contarán como un solo voto y sin que puedan ser tomados en cuenta para la asignación de representación proporcional u otras prerrogativas”.

Esto implica que el denominador para calcular el umbral del tres por ciento será menor, pues no se incluirán ni los nulos, ni los votos por candidatos no registrados, pero en el numerador tampoco podrán incluirse los votos derivados de coaliciones, con lo que el umbral de tres por ciento pudiera convertirse en un verdadero reto para los partidos que opten por aliarse.

Esto significaría, que por ejemplo, los alrededor de 2.8 millones de votos que se computaron para el PVEM en 2012 no serían los votos a dividir entre el nuevo denominador. No. En 2012, de este gran total, el PVEM obtuvo casi 1.8 millones de votos derivados de la coalición. Estas cifras provenían de la votación para los candidatos comunes que PVEM y PRI postularon, alrededor de 3.7 millones, que al dividirse entre los dos partidos arroja esos 1.8 millones de votos. Sin embargo, hoy esa regla ya no existe.

Entonces, los votos que servirían para verificar el registro del PVEM sólo serían alrededor de 960 mil. Los que obtuvo por sí mismo. Con ello, obtendría 2.3 por ciento. No alcanzaría a mantener su registro. Este efecto podría repetirse en MC y NA, pues sólo alcanzarían 2.4 y 2.8 por ciento respectivamente. Todo esto puede deberse en buena medida a que casi 15 de cada cien votos depositados en urnas en 2012 provenían de partidos coaligados, es decir, boletas donde los ciudadanos tacharon las opciones políticas coaligadas y no un solo emblema partidista.

En síntesis, las 21 curules que los Javieres, Aparicio y Márquez, asignan a PVEM, MC y NA cuando asumen los posibles 100 diputados plurinominales presentan un detalle: se irían a partidos que quizá no obtengan registro, si, como en este caso, se asumen votos 2012 bajo las nuevas reglas para 2015, que serán las que en realidad se utilizarán –al menos hasta ahora.

Desde luego falta que la Suprema Corte resuelva las impugnaciones pendientes sobre la constitucionalidad de la reforma electoral y aun con ello, faltará conocer cómo el Tribunal Electoral interpretaría las nuevas reglas, como ocurrió con la reciente elección local en Nayarit y la distribución de diputados plurinominales locales (https://alejandrodiazd.wordpress.com/2014/08/17/hacia-la-asignacion-de-diputados-plurinominales-en-2015-el-caso-nayarit-de-2014/). Una vez que todo ello ocurra, conoceremos qué les depara el destino a los votos por el candidato de una coalición: si se dividen igualitariamente entre los partidos coaligados, como ocurría antes, o si persiste la nueva regla, donde esos votos ya no se pueden redistribuir entre partidos. Entonces ya veríamos si son 200 o 100 pluris, o si, como a veces también ocurre, finalmente no pasa nada.


Hacia la asignación de diputados plurinominales en 2015: el caso Nayarit de 2014

En este “post” se repasará lo decidido este sábado 16 de agosto por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación respecto a asignación de diputados por el principio de representación proporcional en el estado de Nayarit.

El Tribunal decidió que se debe utilizar el criterio establecido en el artículo 116, fracción II de la Constitución que establece un límite de 8 puntos en sub / sobrerepresentación para los partidos políticos, respecto de su porcentaje de votación y el porcentaje de curules.

Esto significa para la sobrerepresentación, que si un partido obtiene 30% de los votos, no puede obtener 38.1% de las curules, sólo hasta 38%. Para la subrepresentación, si un partido obtiene 30% de los votos, lo menos que debiera obtener es el 22% de curules pero nunca el 21.9%.

Para que la representación siga estos dos límites, uno superior y otro inferior, algo así como un “+ – 8%”, las autoridades electorales deben ajustar la distribución de diputados plurinominales, dado que los triunfos de mayoría (esto es, los obtenidos en cada distrito) no son susceptibles de modificarse una vez validados por los tribunales.

La Sala Superior del Tribunal Electoral decidió que los criterios de sub / sobrerepresentación publicados el 10 de febrero de 2014 en el Diario Oficial, dentro de la reforma constitucional en materia electoral, deben emplearse desde ya. Como se sabe, el proceso electoral en Nayarit empezó antes de febrero de 2014, por lo que quedaba la duda si se podía utilizar una regla nueva para un proceso electoral en marcha.

El Tribunal Electoral resolvió que si la regla nueva proviene de una reforma constitucional donde no se alteran los procedimientos para votar, sino únicamente se dan criterios generales para que al final de todo el proceso se traduzcan de la mejor manera los votos en curules, esto es, que tanto votos como curules no se alejen en más de ocho puntos, entonces, en este paso final, consideró el Tribunal, sí se debe permitir utilizar una regla nueva para cerrar un proceso electoral que arrancó previamente.

En un “post” previo se hizo referencia al marco teórico e histórico de la representación proporcional en México (https://alejandrodiazd.wordpress.com/2014/08/01/sobre-la-distribucion-de-escanos-plurinominales-en-mexico/).

Ahora se reproduce (o como decimos en Ciencia Política “se replica”) el cálculo del Tribunal. Entonces, ¿cómo se efectúa el cálculo para asignar diputados bajo las reglas nuevas? Dice el Tribunal en la sentencia SUP-REC-892/2014 emitida el sábado 16 de agosto de 2014 (http://www.te.gob.mx/Informacion_juridiccional/sesion_publica/ejecutoria/sentencias/SUP-REC-0892-2014.pdf): “de los datos extraídos del cómputo y la asignación de diputados de representación proporcional realizados por el Consejo Local se advierte la sobre-representación de la coalición Por el Bien de Nayarit [conformada por PRI-PVEM-NA], que excede el límite de sobre representación previsto en la fracción II, párrafo tercero, del artículo 116 de la Constitución”. Aquí el Tribunal coloca un cuadro similar a éste:

tab1

 

El Tribunal señala que como existe sobrerepresentación mayor a los ocho puntos, entonces, procede a recomponer el cálculo. “Al ajustar la asignación aplicando las reglas de la normativa local para dicha asignación, se obtiene:”

“i. Asignación a los partidos que obtengan cuando menos el 1.5% de la votación total estatal”

“El artículo 26 de la Constitución del Estado de Nayarit señala que el Congreso del Estado se integrará por dieciocho diputados electos por mayoría relativa y hasta doce diputados electos por representación proporcional.” Y es aquí donde a todos los partidos que rebasan el 1.5% de la votación, por ese mero hecho, les toca un diputado. Debe notarse, por ejemplo, que el único partido que no alcanza ese umbral o porcentaje mínimo es el PRS, que apenas obtuvo 1.16% de todos los votos.

“ii. Votación estatal obtenida por los partidos políticos o coaliciones”

“Posteriormente, de conformidad con lo establecido en el artículo 22, fracción I, del citado código comicial, se sumará la votación obtenida por los partidos políticos que continúan concurriendo a la asignación […] donde se excluye a la coalición Por el Bien de Nayarit, ya que dicha coalición obtuvo catorce diputaciones por el principio de mayoría relativa, y una por el principio de representación proporcional, lo cual implica que cuenta con un total de quince diputados, con lo que alcanza el límite de sobre-representación permitido por la Constitución federal, ya que de asignarle una diputación más estaría sobrepasando el límite de ocho por ciento de sobre-representación permitido…” Es aquí donde el Tribunal revisa si ese diputado extra que se le otorga al PRI-PVEM-NA por el mero hecho de obtener 1.5% de los votos le hace rebasar o no el límite de ocho puntos de sobrepresentación. Lo que se encuentra es que un diputado plurinominal extra no rebasa dicho límite, pues se queda en 6.51%, pero si se le asignaran dos sí excedería los ocho puntos, pues llegaría al 9.84%, como se muestra en un cuadro similar a éste:

tab2

 

“iii. Cociente de asignación”
“De acuerdo con lo previsto en el artículo 22, fracción II, de la Ley Electoral de Nayarit, el resto de los diputados a distribuir, se hará conforme al cociente de asignación, el cual se obtiene de dividir la votación para asignación entre el número de curules pendientes por asignar; en este caso, siete. El cociente de asignación es 34022”.

“De acuerdo a lo previsto en la fracción III, del citado precepto legal, se dividirá el total de la votación obtenida por cada partido político entre el cociente de asignación a efecto de determinar el número de veces que contiene su votación estatal obtenida en dicho cociente […] se asignará un diputado a cada uno de los partidos políticos o coaliciones considerando el número de veces que contenga su votación estatal en el referido cociente”.

“El número restante de diputados, esto es dos, se distribuirán conforme al resto mayor, esto es, el remanente de votos más alto obtenido por cada partido político después de aplicar el cociente de asignación. De esta forma, al ser los partidos del Trabajo y Movimiento Ciudadano quienes tienen el resto mayor más alto respectivamente, las diputaciones pendientes de asignar les corresponden a ellos”. Y todas estas operaciones se sintetizan en esta tabla, la cual “resume” los múltiples cuadros presentados por el Tribunal. Nótese que siguiendo la vieja escuela, en mis cuadro aún utilizo enteros, cuando la sentencia del Tribunal, más moderna, ya emplea decimales para asignar restos mayores.

tab3

 

Una vez que se han efectuado todos los cálculos, ésta sería la asignación final, donde PRI-PVEM-NA ya no exceden los ocho puntos y nadie está por debajo de esos ocho puntos. Esta nueva distribución ya se ajuste a los límites establecidos en el artículo 116, fracción II de la Constitución, el ya referido “+- 8%”.

tab4

Quedará para un futuro “post” analizar cómo efectuar el cálculo para el ámbito federal. Como se puede apreciar, ya se van dando pasos en esa dirección. Por ahora queda repasar esta sentencia y pensar en los escenarios por venir.


Algunas fuentes de datos electorales a nivel local en México

Aún existen algunos vacíos en los datos electorales a nivel local en México, pues a pesar de los notables esfuerzos en diversas bases de datos, no existe una compilación que permita sistematizar los votos, estadísticas del padrón, lista nominal, significado de las siglas de los diversos partidos políticos a nivel federal y local, y el detalle de las fechas de cada elección, es decir, mes y año,  tanto para congresos locales como para elecciones municipales de 1970 a la fecha.

En este “post” simplemente quiero compartir algunos de los recursos disponibles para allegarse de diversa información sobre votos y partidos en las elecciones locales en México. Ninguna de estas bases es perfecta o está completa si se considera el periodo 1970 a 2012, pero contrastando y cotejando información quizá pueda obtenerse un muy buen resultado. Algunas fuentes provienen de discos compactos que deben consultarse en las bibliotecas universitarias, donde en ocasiones es posible extraer la base de datos, o al menos hacer consultas por estado, y otras provienen de páginas electrónicas que albergan los datos en formato pdf, y en algunos casos, en hoja de cálculo.

Algunas de las fuentes que he tenido la oportunidad de consultar son las siguientes:

 

Datos electorales locales de 1971 a 2000, “México Electoral. Estadísticas Federales y locales 1970-2000” [compact disc] compilado por Banamex-Accival. Las fechas de inicio pueden variar.

 

Banco de datos electorales a nivel municipal 1980-1999 compilado por Alain De Remes. CIDE 2000 [compact disc].

 

Datos electorales federales y locales de 1990 a 2000, compilados por el entonces Instituto Federal Electoral.
Estadísticas electorales federales y locales de elecciones 1990-2000, Instituto
Federal Electoral, México, 2002. [compact disc]

 

Datos electorales locales de 1975 a 2012 en CIDAC, aunque las fechas de inicio pueden variar.
http://www.cidac.org/esp/Datos_Electorales.php

 

Datos electorales locales de 1987 a 2005 por el CESOP de la Cámara de Diputados.
http://www3.diputados.gob.mx/001_diputados/006_centros_de_estudio/04_centro_de_estudios_sociales_y_de_opinion_publica/004_canales_secundarios/004_indicadores/001_electorales

 

Composición de Congresos locales de 2001 a 2010 por Varela y Asociados, aunque las fechas de inicio pueden variar.
http://www.varelayasociados.com.mx/wp-content/uploads/2013/02/Varela-y-Asociados-Datos-Electorales-Estatales.pdf

 

Calendarios electorales locales de 2000 a 2015, por el CEDE-de la UAM Iztapalapa.
http://csh.izt.uam.mx/cen_doc/cede/?page_id=2917

 

Resultados de elecciones locales (congresos locales y municipios) en el CEDE-de la UAM Iztapalapa de 1971 a 2010. Las fechas de inicio pueden variar. Esta fuente electrónica es quizá la más antigua que existe por parte de una institución académica abierta al público en general, pues su apertura data de 1991.
http://csh.izt.uam.mx/cen_doc/cede/?page_id=1349

 

Sin duda existen fuentes adicionales que no han sido incluidas en este breve “post”, por lo que cualquier adición que se sugiera será bienvenida para actualizar esta lista.

 

 


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